12Notas

Cuánto me cuesta el producto (2)

¿Cómo crear una buena estructura de costes para saber cuánto nos cuesta fabricar, y por ende saber cuál es nuestra rentabilidad global e individual por producto y el beneficio o pérdida que podamos tener? Cohesionando y ligando el modelo de costes a un programa continuo de gestión, reporting, análisis y mejora financiera.
Construidos nuestros costes estándares, se puede decir que estamos preparados para empezar el año y avanzar hacia el modelo de gestión, reporting y control financiero básico, del que hablaremos en el siguiente artículo de esta saga.

Eduardo Sanz Sánchez
Licenciado en Farmacia (Universidad Complutense de Madrid).
Cuenta con amplia experiencia -casi 32 años dentro del sector farmacéutico- desarrollando su carrera profesional en varias compañías multinacionales como Bayer, Bristol Myers, Boehringer Ingeheim, Cepa, McNeil (Johnson & amp; Johnson), Chemo y Alcalá Farma, donde ha desempeñado principalmente funciones técnicas, gestión y dirección, siendo responsable de áreas como las de Fabricación, Calidad, Operaciones, Supply Chain, Desarrollo de Negocio y Dirección General. En los últimos años se desempeñó como director general en dos compañías, teniendo a su cargo las unidades de Operaciones, Calidad, Regulatory, Comercial, I+D y Desarrollo de Negocio, desplegando actividades a nivel mundial y en diferentes ámbitos y sectores como Prescripción Marca, Mercado Genéricos, OTC's, Foods Suplemments, Cosméticos, Medical Devices, a nivel retail y hospitalario.


En el primer artículo tratamos y refrescamos términos básicos. Una vez que hemos asimilado los conceptos fundamentales que forman parte de nuestro coste (Full Cost), nos adentraremos en el tema.

Este artículo trata de acercar a los que no somos financieros al sistema de costes (ya que formamos parte intrínseca del mismo), en la construcción y los modelos existentes.

Recordamos de nuestro anterior artículo lo que significa el Full Cost del producto:

  • Coste Total o Full Cost (Cost of Goods) de un producto es la suma de:
    • Costes directos
    • Costes indirectos
    • Overhead
    • Amortización

Es importantísimo conocer que el Full Cost de los productos:

  • No es un modelo estático, es un modelo dinámico a lo largo del año.
  • Los costes se construyen/revisan una vez al año y se aplican el año siguiente, no se deben modificar durante el año en curso.
  • El coste estándar al 1° de enero será medido y según las variaciones respecto al mismo obtendremos el coste real, revisable con carácter anual.
  • Las desviaciones que tienen lugar -ya entraremos un poco más en detalle- a lo largo del año, nos reflejarán cuánto de cerca o lejos estamos de nuestros costes estándar, herramienta fundamental para revisar y actualizar nuestros costes estándar.
  • La construcción del Full Cost depende absolutamente del plan de producción, del volumen y del mix de productos a fabricar durante el período del Business Plan.

Nota importante: los costes estándar deben ser lo más reales posibles, por muy altos que sean y por poco que nos guste, ocultar o minimizar costes es hacerse trampas al solitario y cada año nuestra cuenta de resultados nos lo recordará.

En los tiempos que corren, con la sed de volúmenes que tienen las unidades de producción, puede existir (con el fin de capturar dicho volumen), cotizar por debajo del Full Cost del producto: práctica que desde luego no recomiendo, ya que a corto o medio plazo, dependiendo del nivel de tesorería, nos llevará a un estrangulamiento y a una muerte financiera.

Asimismo, a aquellos que externalizan productos a CMO’s, buscando el más barato y competitivo, deben pensar que los precios que les dan (antes de contratar) puede parecer barato hoy y el día de mañana puede ser una pesadilla.

Existen tres modelos de coste atendiendo a su variabilidad:

  1. Full Costing o método del coste completo.
  1. Imputación racional de las cargas de estructura.
  1. Direct Costing o método del coste variable.

Respecto al modelo del Coste Completo (el modelo 1), éste considera todos los costes, variables y fijos como elementos incorporables al coste final del producto, de tal manera que los costes directos se imputan, tal como su nombre indica al producto, y los costes indirectos se ubican en el centro de coste determinado. Posteriormente, desde ese centro se imputan al producto en función de los criterios de imputación preestablecidos.

En lo que respecta al segundo modelo, de Imputación Racional, considera que el coste final del producto terminado estará formado por la totalidad de los costes variables y la parte de los costes fijos correspondientes a la actividad efectivamente desarrollada. De tal manera que los costes indirectos fijos que no hayan sido necesarios para la producción se consideran costes del período, cuyo importe se lleva íntegramente a la cuenta de resultados y no forman parte del Cost Of Goods.

En el supuesto de que la fábrica trabaje a full capacity los dos modelos son el mismo.

Y en cuanto al tercer modelo, el de Direct-Costing, calcula un coste parcial que incluye únicamente los costes variables, los que se consideran proporcionales a la actividad o producción de la empresa, y los costes directos se llevan directamente a la cuenta de resultados.

¿Cuál es mejor o peor? No hay mejor o peor, sino modelos más o menos adecuados a lo que nuestra empresa necesita, para lo cual debemos tener en cuenta los siguientes elementos intrínsecos a los modelos:

  • La cuenta de resultados en el modelo de Imputación Racional queda establecida de la siguiente manera:

VENTAS NETAS

Coste of Goods

MARGEN INDUSTRIAL

– Coste de distribución

MARGEN COMERCIAL

– Costes de administración

RESULTADO DE LA ACTIVIDAD

– Subactividad

+ Sobreactividad

RESULTADO DE EXPLOTACIÓN

  • Mientras que en el modelo Direct Costing quedaría con la siguiente estructura:

VENTAS NETAS

– Costes variable industrial

MARGEN VARIABLE INDUSTRIAL

– Costes variables de distribución

MARGEN DE CONTRIBUCIÓN

– Costes fijos (incluido Admón.)

RESULTADO CONT. ANALÍTICA

Resumiendo de forma comparativa sencilla los tres modelos, obtenemos los dos cuadros siguientes:

Cuadro 1: Comparativo Full Cost vs. Direct Costing

Cuadro 2: Comparativo Full Cost vs. Direct Costing vs. Imputación Racional

(*) Donde CIR es el nivel de ocupación siendo igual a 1 si estamos a full capacity.

Una vez que hemos determinado cuál es el modelo que se adapta mejor a nuestras expectativas, se deben tomar las decisiones de los parámetros de imputación de los euros contenidos en los centros de coste. Como norma general recomendamos:

  • Los costes indirectos del producto (mantenimiento, gasto energético), generalmente se imputan a horas/máquina en cada estructura del producto, aunque en este campo hay muchas compañías que avanzan bastante en la sectorización de la monitorización del consumo de suministros a través de contadores colocados en los lugares adecuados.
  • El Overhead y la amortización se puede imputar en base a:
    • Unidades / venta presupuestadas, gravando los productos de mayor volumen anual.
    • Horas / Lote, imputando mayor coste a los productos de más lento proceso de fabricación.

Ya construidos nuestros costes estándares, estamos preparados para empezar el año y avanzar hacia el modelo de gestión, reporting y control financiero básico, del que hablaremos en el siguiente artículo de esta saga.